Nadie puede negar que los humanos somos seres complejos, algunos más que otros, y como ejemplo... YO!! (egocentrismo puro y duro).
Vamos a ver, después de toda la semana pensando que lo mío con J. (ya era hora de ponerle nombre, aunque sólo sea una inicial) estaba estancado, que no funciona bien y que no vamos a ninguna parte, incluso se paseaba por mi cabeza la idea de que era mejor dejarlo... llega el sábado y se esfuman todos esos pensamientos tan feos.
Situación 1: J. y yo en el coche camino de Granada. Me dice que abra la guantera del coche para sacar un plano y no es precisamente eso lo que veo, sino un regalo con una nota que pone que es para mí (entre otras cosas), y encima envuelto por él mismo, que parecerá una tontería pero a mi me parece un detalle encantador :). Le doy las gracias y me quedo con cara de tonta el resto del viaje.
Situación 2: En Granada hacía frío, pero paseamos, nos reímos, nos perdemos, comemos en un sitio cutre, nos metemos el uno con el otro, me abraza por la calle, me besa en la frente mientras estamos en una tetería, nos besamos en los labios mientras esperamos que cambie un semáforo... Nos volvemos a casa, atardece durante el viaje de vuelta.
Situación 3: Estamos en mi casa, vemos una peli tirados en mi cama. Cenamos. Vemos otra peli, me acaricia mientras. Me dice que se va a ir porque ya es tarde, nos besamos... y nos volvemos a besar y los besos llevan a otras cosas.... Nos despedimos, le beso, le abrazo... y le vuelvo a abrazar y a besar. Se va, me tumbo en mi cama, lloro de alegría y le mando un sms dándole las gracias sin decirle el motivo, porque aunque él no se haya enterado de los malos pensamientos que rondaban por mi cabeza, ha conseguido borrarlos :)
Y no, no me canso de los besos.

